Nosotros
Kivolaro está construido sobre una idea simple: la mayoría de las pequeñas empresas no necesitan más software — necesitan software que se ajuste a cómo trabajan realmente.
Kivolaro es un estudio de software a medida y automatización con IA fundado en 2026 por Facundo Menendez. Trabajamos con pequeñas empresas en EE. UU. con 1 a 50 empleados que ya superaron las planillas y el SaaS genérico, pero que no necesitan (ni quieren) un proyecto de consultoría enterprise. El trabajo lo hace directamente el fundador, con un pequeño banco de contractors especializados cuando hace falta.
La mayoría de las pequeñas empresas con las que trabajo no tienen un problema de software. Tienen un problema de proceso disfrazado de software.
Una planilla se volvió el sistema operativo. Un CRM se volvió un volcadero de contactos. Un puñado de automatizaciones se volvió una cadena frágil que se rompe una vez por mes. El equipo trabaja alrededor del sistema, no con él.
El SaaS genérico no puede arreglar esto — está pensado para promedios, no para tu negocio. La consultoría enterprise es muy lenta y muy cara. Contratar un developer in-house es riesgoso para una empresa de 20 personas.
Kivolaro cubre ese gap: un estudio chico, rápido, operado por su fundador, que diseña y construye el sistema más chico que realmente resuelve el problema, y te deja documentación que tu equipo puede operar.
Facundo Menendez es el fundador y principal de Kivolaro. Trabaja directamente con cada cliente, desde la conversación de diagnóstico hasta el handoff final — no hay account managers, ni developers junior aprendiendo a costa tuya.
Background: años de experiencia diseñando y construyendo software para pequeñas y medianas empresas en operaciones, automatización, herramientas internas e IA. Stack llevado a producción: Next.js, Node.js, Python, Bubble, Retool, Airtable, Supabase, n8n, Make, Zapier, APIs de OpenAI y Anthropic.
Antes de escribir código, mapeamos cómo opera tu negocio hoy: quién hace qué, dónde se rompe el trabajo, qué herramientas ya usás, y qué sería un 'buen estado' en 30 días.
Ves piezas funcionando cada 1–2 semanas. Nunca desaparecemos un mes para reaparecer con un sistema terminado. Las etapas bajan el riesgo y dejan corregir supuestos equivocados temprano.
Cada engagement deja: documento de método, walkthroughs en Loom, diagramas editables y notas de acceso. Si nos atropella un colectivo mañana, tu equipo puede seguir operando el sistema.
La IA es una herramienta, no una estrategia. La usamos donde el costo por tarea o la calidad por tarea es claramente mejor. La mayoría de proyectos tienen IA en 1–3 puntos específicos, no de punta a punta.
Kivolaro es founder-led: la misma persona que arma el alcance es la que construye. Para trabajo especializado (UI, QA, integraciones específicas) sumamos contractors de confianza. Siempre sabés quién está haciendo qué.
Kivolaro opera de forma remota y trabaja con clientes en EE. UU. en horario laboral estadounidense. Reuniones, entregables y contratos en inglés (español disponible).
Los estudios chicos cambian headcount por claridad. Conseguís al fundador, decisiones más rápidas, y alcance más ajustado. El trade-off: no tomamos equipos grandes ni programas de un año. Si tu proyecto necesita 5 ingenieros por un año, contratá una agencia. Si necesita la persona correcta por 3 a 8 semanas, somos mejor fit.
Firmamos NDAs mutuos cuando hace falta. No usamos trabajo de clientes para marketing sin permiso explícito, y los case studies siempre se anonimizan a menos que se acuerde lo contrario.
La mayoría está bajo NDA, así que compartimos walkthroughs anonimizados en discovery calls en vez de case studies públicos.